En la etiqueta de casi todos los frascos pone "aceite de argán". Lo que cambia, y mucho, es cuánto argán hay realmente dentro.

Hacen falta unos 30 kg de fruto para obtener un solo litro de aceite, y el fruto se recoge una vez al año. Esa es la razón por la que el argán puro no puede ser barato — y por la que abundan las versiones diluidas o refinadas.

Estas son las seis señales que puedes comprobar tú mismo, empezando por las que no requieren abrir el frasco.

1. La etiqueta: un solo ingrediente

Es la señal más fiable de todas. En la lista de ingredientes (INCI) de un aceite de argán cosmético 100% puro solo debería aparecer una línea:

Argania spinosa kernel oil

Nada más. Si ves parfum, fragrance, tocopherol añadido, o aceites como helianthus annuus (girasol) o prunus amygdalus dulcis (almendra dulce), estás ante una mezcla. No es necesariamente un mal producto, pero no estás pagando por argán puro.

Un detalle importante: los ingredientes se listan de mayor a menor cantidad. Si el argán aparece en tercer o cuarto lugar, es un ingrediente minoritario.

2. El color: dorado claro, no marrón

El argán cosmético tiene un color dorado claro, ligeramente amarillento, y es translúcido.

Si el aceite es marrón oscuro, lo más probable es que sea argán culinario: se elabora tostando las almendras antes del prensado, lo que oscurece el aceite y le da un olor intenso. Es excelente para cocinar, pero no está pensado para la piel.

Si por el contrario es completamente incoloro y transparente como el agua, suele indicar un refinado agresivo que elimina buena parte de los componentes interesantes.

3. El olor: suave, a fruto seco, y pasajero

Un argán puro y sin refinar tiene un olor característico, suave, que recuerda ligeramente al fruto seco. Y, sobre todo, desaparece a los pocos minutos de aplicarlo.

Dos señales de alerta:

  • No huele absolutamente a nada: probablemente esté refinado o desodorizado.
  • Huele a perfume: se le ha añadido fragancia, a menudo para enmascarar un aceite de baja calidad o ya rancio.

4. La textura: fluida y de absorción rápida

El argán es un aceite ligero. Aplicado sobre la piel, debería absorberse en uno o dos minutos sin dejar una película grasa.

Puedes hacer una prueba sencilla: pon una gota en el dorso de la mano y extiéndela. Si a los cinco minutos sigue habiendo una capa brillante y pegajosa, es probable que esté mezclado con aceites más densos y baratos.

5. El envase: vidrio oscuro, nunca plástico transparente

La luz y el calor degradan los aceites vegetales. Un fabricante que cuida su producto lo envasa en vidrio ámbar o topacio, que filtra la luz.

Un frasco de plástico transparente es mala señal por dos motivos: protege peor el contenido y sugiere que se ha priorizado el coste sobre la conservación.

6. El precio: la aritmética no engaña

Con 30 kg de fruto por litro, una recolección anual y un proceso en buena parte manual, hay un suelo de precio por debajo del cual el argán puro sencillamente no sale a cuenta.

Calcula siempre el precio por mililitro, no el precio del frasco: es la única forma de comparar formatos distintos. Un frasco grande y muy barato casi siempre significa dilución.

Si solo puedes comprobar una cosa antes de comprar, que sea la lista de ingredientes. Un único ingrediente, Argania spinosa kernel oil, responde por sí solo a casi todas las demás preguntas.

Cómo conservarlo una vez abierto

Guárdalo en un lugar fresco y sin luz directa — un armario del baño alejado de la ducha, o un cajón. No hace falta refrigerarlo.

Una vez abierto, consúmelo preferentemente en unos meses (el envase indica el plazo con el símbolo de un tarro abierto y una cifra, por ejemplo "12M"). Si en algún momento el olor se vuelve ácido o desagradable, el aceite se ha oxidado y conviene desecharlo.

Sobre la prueba del papel

Circula por internet el consejo de dejar caer una gota en un papel y esperar a que se evapore: si queda mancha, sería impuro. Esta prueba no sirve para el argán, porque todos los aceites vegetales dejan mancha translúcida, sean puros o no. Fíate mejor de la etiqueta, el color y el olor.

Nuestro aceite de argán cumple las seis señales: 100% puro, prensado en frío, un único ingrediente y sin aditivos.

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Este artículo tiene carácter informativo y cosmético. Ante cualquier problema de la piel o del cabello, consulta con un profesional sanitario.